Oíd un son en alta esfera: ¡En los cielos gloria a Dios!
¡Al mortal paz en la tierra! canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos al eterno Rey; cantemos,
a Jesús que es nuestro bien, con el coro de Belén;
Canta la celeste voz: ¡En los cielos gloria a Dios!

El Señor de los señores, El Ungido celestial,
a salvar los pecadores vino al mundo terrenal.
Gloria al Verbo encarnado, en humanidad velado
¡Gloria a nuestro Redentor!, a Jesús, Rey y Señor.
Canta la celeste voz: ¡En los cielos gloria a Dios!

Príncipe de paz eterna, gloria a ti, Señor Jesús;
Con tu vida y con tu muerte nos ofreces vida y luz.
Has tu majestad dejado, a buscarnos te has dignado;
Para darnos el vivir, en la cruz fuiste a morir.
Canta la celeste voz: ¡En los cielos gloria a Dios!